La verdad sobre el aire comprimido de uso clínico… Es limpio o contamina?

Suele suceder que cuando me preguntan sobre un compresor que nos servirá para el funcionamiento de las piezas neumáticas en la atención odontológica, lo primero que me preguntan es: Cuantos HP tiene?  A priori puedo pensar que obviamente el odontólogo quiere que su equipo funcione bien y que no desea tener sorpresas por falta de presión al momento de utilizar las piezas de mano; sin embargo, con el respeto que me merecen todos los de su gremio, esa característica no debería ser la primera preocupación del profesional.

Por ello vamos a hablar sobre la calidad del aire que se transporta desde el compresor hasta la misma boca del paciente, así directamente, y que dentro de ella puede haber heridas abiertas poniendo en alto riesgo su salud.

Permítanme decirles:

  1. Todos los compresores para uso clínico que se construyen ya han tomado en cuenta la potencia necesaria para el funcionamiento de equipos dentales, asi que, a no ser que se utilice compresores que también sirven para otros menesteres – como la pintura a soplete, por ejemplo no debería preocuparnos- los HP o la potencia de los mismos ya fueron estandarizados a valores mínimos y máximos.
  2. El ruido; el compresor al tener un motor y una bomba de succión de aire generan cierta cantidad de ruido que puede ser muy molestoso, esta particularidad ha obligado a algunos profesionales a esconder o ubicar los compresores en sitios no recomendados para su funcionamiento, tales como: Baños, donde el grado de humedad es alto y la cantidad de bacterias en el ambiente también; bodegas y hasta en garajes en donde las condiciones de asepsia es mínimo y hasta se descuida las frecuencias de limpieza y seguramente carecen de fuentes de acceso de aire fresco. Por ello no son recomendables estos sitios.
  3. Compresores de aceite, los menos recomendados para uso clínico, porque el aceite logra llegar hasta la misma boca del paciente, transportando virus, bacterias y hasta hongos, además de afectar directamente a las resinas y demás elementos que se tienen que adherir a la dentadura, simplemente los residuos de aceite impedirán una perfecta adhesión.
  4. Humedad en los tanques de reserva y compresión de aire, el aire que se succiona con la bomba pasa a almacenarse en un tanque, si este aire no es seco, por efectos físicos naturales se condensará y dejará humedad en el fondo creando el ambiente perfecto para el cultivo de hongos y bacterias que luego irán por el conducto de salida hasta la boca del paciente, si se libera el aire sobrante en el tanque al final de cada día, se puede evitar en parte la acumulación de humedad en el interior, pero el daño ya está hecho, los focos de infección sobrevivirán porque el interior ha comenzado a oxidarse. 

El Aire Comprimido para Odontología debe ser capaz de satisfacer las máximas exigencias

El aire comprimido para odontología debe ser higiénico. Por eso el grado de humedad se debe reducir al mínimo y se deben descartar las impurezas provocadas por el aceite o por partículas sólidas.

En caso contrario, la durabilidad de las preparaciones de alta calidad y el funcionamiento del instrumental delicado podrían quedar en entredicho. Además, se deben dar las condiciones asépticas e higiénicas que los pacientes esperan y la ética profesional lo demanda.

Los compresores de uso clínico deben tener las siguientes características:

  • Potencia de acuerdo a la cantidad de equipos
  • Silenciosos
  • Compresores exentos de aceite
  • Revestimiento interior antibacteriano
  • Aire Seco
  • Garantía de funcionamiento
  • Certificación

La buena noticia es que la tecnología permite garantizar estos estándares.

www.dentalcorp.ec

Guia Dental Ecuatoriana

4 Comentarios

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here